Capitulo III: Debilidad y Remordimientos (Diario de Severus Snape)
En realidad me siento confundido. Se que mis nuevos amigos me protegen de Potter y sus compinches, pero al mismo tiempo me alejan irremediablemente de Lily.
Ella intenta ocultarlo. Pero sus hermosos y brillantes ojos verdes muestran su desagrado cuando me ve rodeada de Mulciber o de Avery, y yo, asustado de poder perder la protección que ellos me brindan, hago como si no la conociese.
Me siento entre la espada y la pared. En el fondo aborrezco a mis nuevos amigos. Yo solo desearía pasar todo mi tiempo con Lily… En un mundo perfecto no habría casas, y no existirían ni gente como Potter o Mulciber, y yo podría intentar ser feliz…
Pero no vivimos en un mundo perfecto, y esa es una dura lección que aprendí hace años de mi padre. Y tan solo puedo seguir adelante, confiando en no haber errado en mis decisiones, y sin embargo estoy comenzado a dudar de ellas…
He estado haciendo cosas horribles últimamente, cosas que de las que me avergüenzo, y sin embargo cada vez las consigo hacer con menos esfuerzo ¿En que me estoy convirtiendo? Esa es una pregunta que por ahora no me atrevo a responder…
Y lo peor de todo es que mi dominio sobre la oclumancia falla completamente delante de Lily. Ante ella soy tan transparente como el agua. Y ya no me atrevo a mirarla a los ojos, porque sé que ella adivinaría la respuesta a las preguntas que no me quiero hacer, y se alejaría definitivamente de mi.
Mulciber me ha pedido esta tarde que le ayude en una pequeña broma a Macdonald, una de las amigas de Lily, y me he negado arguyendo que tenía muchas tareas pendientes (entre las cuales estaban algunas de Mulciber). Se lo ha tomado bien (el hecho de que yo le quite trabajo de encima le permite dedicarle más tiempo a gastar pequeñas bromas a los estudiantes de las otras casas), pero se que tarde o temprano no podré escaquearme de ello, y yo también tendré que tomar parte.
Otra cosa que me preocupa es que se me está pegando la forma de hablar de mis nuevos amigos. Uso con demasiada frecuencia la palabra sangre-sucia, y temo que un día se me pueda escapar delante de Lily…
¡Ay! ¡Mi pequeña Lily! Ya solo la veo en las reuniones que organiza el Profesor Slughorn, y ella se sienta lejos de mí. Se que ella ha tenido muchos problemas con sus amigos por hablar conmigo, pero nunca se ha avergonzado de nuestra amistad… Y sin embargo yo sí… ¡Soy un cobarde! Creo que definitivamente he tomado el camino más fácil, pero el que más lejos me lleva de donde realmente quiero estar.
En fin, es hora de que me ponga a estudiar. Queda muy poco para los TIMOS, y mis nuevas obligaciones me están quitando tiempo de estudio y de sueño.
El Príncipe Mestizo




Zillah dijo
Por favor, más, más... no me dejes así... ¡Me encanta!
11 Enero 2008 | 08:33 PM