Capitulo I: Jugando con Fuego (Diario de Severus Snape)
Estoy harto. Harto de sufrir bromas, burlas y escarnios, harto de no poder responder a las provocaciones, harto de ver como esos engreídos se pavonean como si el colegio fuese de su propiedad…
Pero a Potter y a Black nunca los expulsarán de Hogwarts… sus familias son ricas e influyentes dentro del mundo mágico… sin embargo, yo tan solo soy un pobre diablo de sangre mezclada, hijo de un padre muggle borracho y violento, y de una bruja de talento que fue desheredada por casarse con el hombre incorrecto.
Así pues, durante los últimos cinco años, he perfeccionado el arte de la apariencia y el engaño. Nunca he permitido que esos pequeños bastardos tuvieran la satisfacción de verme pedirles clemencia… aunque por dentro estuviese llorando, muerto de vergüenza, siempre me he mantenido impasible aguantándome la rabia y el miedo.
Pero a partir de hoy las cosas van a cambiar. Esta tarde, en la sala común de Slytherin, tras regresar de la clase de pociones del profesor Slughorn, he tenido una más que interesante conversación con Mulciber…
Mulciber es, como ya he descrito alguna vez, un chico grande con una incipiente barba que le hace parecer mucho mayor de lo que es. Una caída jugando al Quidditch en segundo le dejó una cojera que el siempre intenta disimular… aunque no con mucho éxito, todo hay que decirlo.
Como yo bien sabía, Mulciber pertenecía a una especie de sociedad secreta dentro del colegio, una especie de club para los sangre-pura… lo último que pensé es que alguien me fuese a ofrecer pertenecer a dicho club.
- Snape… – Comenzó a decirme con su quebrada voz, mientras conjuraba un fuego fatuo con su varita – Ese moratón… ¿Te lo ha provocado Potter?
- Si – Dije intentando que no notase inquietud alguna en mi voz – Ha sido Potter… Potter y sus amigos…
El fuego fatuo aumentó de tamaño, y yo me aparté discretamente, aunque intente que no me lo notara… Mulciber era muy diestro con los conjuros de fuego, pero algún compañero ya había sufrido quemaduras mágicas por su culpa, y yo no quería ser el siguiente…
- Snape… – Sonrió Mulciber, mientras hacía desaparecer el fuego fatuo con un movimiento de su varita – ¿No te gustaría que desapareciesen tus problemas para siempre? ¿No te gustaría estar siempre protegido? Rodeado de amigos que sepan apreciar tus dones...
Estaba asustado, y a la vez emocionado… El grupo al que pertenecía Mulciber tenía muy mala fama en Hogwarts… incluso entre los Slytherin… Pero sin embargo, tenían poder… y por una vez, por una sola vez en la vida, tenía ganas de pertenecer a un grupo que pudiese pararle los pies a ese estupido Potter, y sus arrogantes amigos…
El Príncipe Mestizo.





inteligenciaartificial dijo
Muy buena la iedea del fanfic...
ánimo!
11 Agosto 2007 | 03:19 PM